May 24 2010
La Costa de la Luz, brillo total
Se conoce a esta región, bajo el nombre de Costa de la Luz, por ser un terreno, en donde un fino reflejo de claridad logra otorgarle brillo a sus dunas doradas, resaltar el color del agua esmerilada, la pulcritud de las aceras y los pintorescos detalles del paisaje. Sus virtudes más eximias pueden hallarse en sus playas extensas, en sus finos arenales y en los pinares que escoltan la trama costera. Justamente su costa, la arena, el sol, los ríos, el mar, las marismas, los esteros, las salinas y la tierra son sus valores más siderales, una muestra de porqué tantos viajeros deciden recalar en ella a la hora de planear un viaje. De hecho, por fuera de la zona de la costa, en el terreno interior, también se esconden paisajes bonitos que siguen augurando una buena campaña turística; sierras agrestes, campiñas feraces, dehesas de toros bravos, viñedos de fama internacional y pueblos bellos, iluminados por la luz constante. Cada época, a su vez, tiene su propio esplendor. En la primavera, por cierto, las flores aparecen a borbotones, propiciando el desarrollo de fiestas y veladas coloridas. En invierno, en tanto, el sol regala un tibio calor, que ilumina más aún la paleta del lugar, logrando la entrada de millones de aves. Es una región del suroeste, que se extiende por las zonas costeras de las provincias de Huelva y Cádiz. Y, dentro de estas dos provincias, se acoplan decenas de lugares que han crecido, masivamente, gracias al acople del turismo. Uno de los casos más llamativos es el de la Playa Victoria, un balneario urbano de la provincia de Cádiz, con apenas tres kilómetros de longitud. Está considerada la mejor playa urbana de todo el continente europeo, y lleva recibiendo la bandera azul, desde 1987, y sin interrupción. A su vez, es considerada una de las zonas costeras con más gestión sobre le medioambiente y con más calidad turística. Es común que se emparente a esta playa con la figura del vendedor ambulante; de hecho, estos trabajadores circulan, durante todo el día, por los tres kilómetros de extensión de esta franja costera. Así es la vida turística de una ciudad iluminada: sol, playas, ocio y mucha luz.